Limpieza de fin de año.

¿Sabéis que en Japón se hace una limpieza general que se llama “大晦日の大掃除”? 

Es algo así como “la gran limpieza de fin de año”.

Tal como su nombre indica, hay una costumbre muy arraigada en Japón que es de hacer una limpieza general muy profunda en las casas.

Esta costumbre viene de la era Heian, antiguamente dentro de las casas habían una chimenea tradicional japonesa que se llamaban “Irori”, y como tal, soltaban cenizas.

Y estas cenizas se acumuladas se limpiaban en diciembre, a esto se llamaba “煤払い” (barrer cenizas).

A día de hoy en el mes de diciembre en las noticias se puede ver como en los templos suelen limpiar el techo con una escoba larga de bambú.

Esta costumbre, no solo es de limpieza, sino también que tiene un significado religioso.

Además de la limpieza, es purificar los malos espíritus y las malas vibraciones y recibir a los dioses en el año nuevo.

Este dios es “年神様” (toshigamisama, dios del año) es el dios de agricultura, y trae consigo la buena cosecha.

Además, para las casas traen protecciones para el hogar, y se han creído que si al final del año se limpia la casa y recibe el dios en el año nuevo con el hogar purificado, el dios traía más suerte.

¿Qué días no se debe de hacer la limpieza?

Pues hay días que es mejor no hacer limpieza, el día 29 y 31 de diciembre y el 1 de enero.

El 29 de diciembre es que, el 9 en japonés se lee “九” (ku) y el sufriemiento “苦” también se lee (ku), por lo tanto se dice que es un día de poca suerte.

El 31 de diciembre también es mejor no limpiar, pues con todo el ajetreo de la limpieza, el dios podría no entrar a las casas.

Y finalmente para el día 1 de enero, es que con la limpieza podría echar el dios que recién vino.

¿Qué día se puede empezar a limpiar?

Pues ya en la era Edo, el día 13 de diciembre era el día en el que realizaban la limpiezas de las cenizas.

Habiendo días que mejor no limpiar, suelen realizar la limpieza cercanos al día 28 de diciembre.