Tori no ichi, el mercado del gallo

酉の市, el mercado del gallo (aquí el gallo corresponde al animal del horóscopo chino) son los mercadillos que se celebran en el mes de noviembre en los templos con especial relación con los aves.

Como alguno sabéis, el horóscopo chino tiene 12 animales y cada año corresponde a un animal.

De igual modo, cada 12 días corresponde a un animal del horóscopo chino.

Por lo tanto, en un mes como mínimo hay 2 días de cada animal, y a veces hasta 3 veces.

 

El origen

Existe 3 hipótesis sobre el origen de esta celebración.

1, sintoísta, fecha de defunción de Yamato Takero no Mikoto, había fallecido en el día de gallo en noviembre. 

2, budista, en el templo Choukoku de Tokyo, se celebraba un mercadillo en el día de la apertura al público de Washi Myouken Dai Bosatsu (buda con relación águila).

3, festival de la cosecha, cerca del templo de Ootori en la zona de Tokyo, los vecinos de la zona celebraban el festival de la cosecha de otoño, entregando una gallina como ofrenda al buda del templo.

Antiguamente esta festividad era conocido como “Tori no Machi” (festival de gallo), sin embargo se han ido poniendo mercadillos en los templos durante el festival y pasó a llamarse mercado del gallo como se conoce hoy en día.

En los libros históricos donde cuentan la vida del período Edo, ya aparecen este evento festivo.

Por lo que ya desde 1750-1760 era una festividad que se celebraba asiduamente.  

 

Talismán de la suerte

Lo más llamativo de este evento son los talismanes de la suerte, “rastrillo de la suerte”.

La razón por la que el rastrillo se ha convertido en el talismán de la suerte en esta festividad, es que, con el rastrillo arrastras la suerte, la felicidad y el dinero hacia ti.

En este mercadillo, hay otra tradición que consiste en el regateo, que se conoce con el nombre de “Kumade no shoudan” (negociación del rastrillo).

Cuanto más regatees, más suerte. Aquí entra en juego un juego de palabras.

En japonés, comprado (買った) se lee “katta” igual que ganar (勝った), y regateado (まけた) se lee “maketa” y perdido (負けた).

Sin embargo, el precio a pagar es el precio de la salida, la cantidad que has conseguido regatear, se entrega al vendedor como propina.

Por un lado te sientes feliz por haber conseguido un regateo, y  por otro lado, haces feliz al vendedor al darle propina.

Las personas que están alrededor en el momento de la compra, aplauden el cierre del regateo.

Deseando tanto la prosperidad del negocio como la felicidad del comprador.

Se dice que el rastrillo que compramos en el mercado del gallo, es bueno que cada año compremos uno más grande que el de año pasado.

Por ello, se recomienda que empecemos comprando algo pequeño.

¿Y para llevarlo a casa? pues sí, sí que hay manera especifica para llevartelo para tu casa.

Hay que llevar rastrillo a lo alto y apuntando al cielo.

Una vez que llegue a casa, colocarlo en un sitio algo alto para recibir el año nuevo.

Los rastrillos antiguos, o de los otros años se llevan para el mercadillo, allí se purifica y se quema.

Los 3 grandes mercados de gallo de Kanto

Asakusa, templo Ootori, cada año se ponen entre 800 y 900 puestos, y con una estimación de visitantes de 70.000 a 80.000.

Shinjuku, templo Hanazono, como el punto a destacar, este mercado se realiza desde la noche anterior. 

También hay una caseta de pago, es una de las atracciones del templo.

Fuchu, templo Ookunitama, tienen unos talismanes con motivos de “Kanzashi” (ornamento para el pelo).